La Orgía Perpetua



"La única forma de soportar la existencia es aturdirse en la literatura como en una orgía perpetua." (Gustave Flaubert)

Temas



Enlaces

  • http://www.blogueratura.com/
  • http://culturalibre.org
  • http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/


La encuesta

La encuesta.jpgEsta mañana, después de saldar cuentas en el quiosco de debajo de casa, he sido asaltada por un par de ancianitas con caras de hiena insatisfecha. Mientras compraba la prensa, ya me percaté del descaro de cuatro ojos fisgones recorriendo sin rubor el circuito de toda mi anatomía, apenas tapada por un escueto vestido de verano al más puro estilo lalalá.
Cuando me he dado la vuelta para regresar a casa, tenía detrás de mí a unas septuagenarias de la liga antiindecencia, todas collares de perlas y sonrisas congeladas. Por el modo en que me han mirado, he creído que iban a llamarme guarra. Pero, no, lejos de todo pronóstico, se han limitado a rogarme una pizca de atención. Testigas de Jehová, he pensado al instante. “¿Podemos hacerte unas preguntas?”. Entonces, en lugar de salir corriendo con la excusa de la sempiterna prisa, en virtud de ignoro qué extraña razón, he optado por militar en las filas de la encuestada cabrona, antes muerta que sincera.

-¿Eres creyente? –me pregunta la vieja uno.
-Sí, claro.
-Eso está muy bien, hija mía –me felicita la vieja dos.
-Y ¿sueles ir a misa? –vuelve a interrogar la vieja uno.
-Por supuesto, si no ¿qué tipo de cristiana sería? –ante la posibilidad de que las urracas me digan que mi cara no les suena de la iglesia del barrio, continúo– Lo que pasa es que me he mudado hace poco, y por ahora sigo yendo a mi parroquia de siempre.
-¡Ah!, eso es normal, pero cuanto antes tomes contacto con la parroquia más próxima antes te integrarás en tu nueva comunidad –me recomienda la vieja dos poniendo voz de miembro de cualquier consejo de sabios.
-¿Sabes?, cuando nos acercamos a la gente se piensa que somos testigas de Jehová –hay que ver, qué cosas tiene la gente. Además, a mí eso qué me importa–. ¿Acaso los cristianos no tenemos derecho a predicar la palabra de Dios? –asiento con la cabeza a la vieja uno en tanto empiezo a arrepentirme de mi gracia.
-¿Estás casada, hija? –dispara la vieja dos, tan pegada a su colega que me parecen siamesas.
-No, pero estoy haciendo los preparativos para la primavera que viene –me regocijo en mi vileza.
-La juventud está tan perdida... Necesita referentes. Los chicos no respetan a las chicas, y ellas regalan su virtud a cualquiera –me cuenta la vieja uno, al tiempo que se fija en el tirante recién caído de mi minivestido rosa y, a mi entender, comienza a percatarse del fiasco católico, apostólico y romano que tiene delante de sus narices.
-Bueno, yo debo marcharme. Es que he quedado para ir a misa de doce –al adelantar un pie, ambas clavan la vista en mis sandalias, y mis uñas, pintadas de rojo sangre seca, palidecen ante el inquisidor pase de revista–, y tengo que cambiarme.
-Nosotras estamos siempre predicando por la zona –¡qué horror! Eso me suena a amenaza de “que me he quedado con tu cara”–. Así que, si necesitas algo... –me ofrece la vieja dos.
-Pues muy bien. Muchas gracias. Hasta luego.
-Hasta luego, hija, ve con Dios –cantan al unísono.

Nada más abrir la puerta del apartamento, compruebo que XY* aún no se ha levantado.

-Has tardado mucho, ¿no? –me dice desde la cama.
-Me han asaltado unas beatas con ganas de evangelizar –le respondo mientras me escurro entre las sábanas.
-Joder, pues les ha tocado el gordo. Contigo tienen trabajo hasta el resto de sus días –sin dejar de hablar, mete una mano debajo de mi vestido–. ¿Y cómo te las has quitado de encima?
-Les he dicho que me estabas esperando para el padrenuestro matinal.




*A partir de ahora, el pseudónimo XY hará referencia a toda compañía masculina cuya verdadera identidad no resulte imprescindible para el desarrollo de la narración.
13/06/2005 02:54 Enlace permanente. Tema: Ella y yo.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.